miércoles, 25 de marzo de 2015

sólo espero no ser la pieza que te falte.

me fallé a mí misma por creer en ti más que en mí; por creer que teníamos solución cuando tú ya te habías cargado las reglas antes de empezar la partida. Que dejé que arreglases mis destrozos sin saber que un día serías tú quien volviese a destruirlos. Que aguanté que tropezáramos convencida de que en tus manos todo estaría bien. Y ahí fue cuando tú me fallaste a mí, cuando subí y subí, pensando que si caería tú me estarías esperando. Entonces supe que ya no volverías, cuando caí sin frenos a ciencia cierta de que al final de la pendiente no estarías para prometerme otra vida arriba. Pero déjame decirte el último punto de la carta de despedida: perder, perderás a muchas, muchas veces, pero a ella, sólo una vez.

2 comentarios:

  1. Solo espero no ser el que se pierda así mismo.

    El burlador de Las Cocuizas.

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